El cariño no se suplica y la falta de interés acaba con él. Es hora de arrancar minutos al reloj y hojas al calendario. Es el momento de resurgir, de querernos y de trabajar nuestra dignidad. Así que, quien me quiera que me busque.
El afecto no habla el mismo lenguaje que el egoísmo y que la indiferencia. No, el cariño es sincero, neutro, cordial, recíproco; solo sabe de interés cuando busca el beneficio común, cuando intenta regar su árbol y crecer.
Hoy te dejo en libertad. Hoy me olvido de mis miedos. Hoy comienzo a valorarme. Hoy salgo adelante. Hoy te dejo de esperar…
No hay comentarios:
Publicar un comentario