jueves, 19 de enero de 2012

¿Las drogas?

Finalidad de las Drogas

Las cosan que nos hacen sentir mejor  parecen ser aquellas que nos hacen olvidar el dolor cotidiano de la existencia, como el alcohólico que bebe por un irrefrenable deseo de sentir el caluroso abraso etílico que le brinda la seguridad para seguir viviendo. El católico que no sale de la iglesia que le brinda las verdades del hombre que murió por amor para  salvarnos del “pecado” y que  juzga de falsa cualquier otra tendencia religiosa llegando a la agresividad  para defender lo que llama su “verdad”. El fumador de opio que no puede esperar las maravillas de la noche para sentir el extraordinario y único mundo de los sueños. El consumidor de cannabis que vive en un mundo ajeno al de las demás ovejas que sin darse cuenta siguen un modo de vida fabricado por el hombre durante su evolución, que le permitió crear ciudades como paraísos terrenales teniendo comodidad pero carencia de valores .


O aquel cocaino que aria cualquier cosa para conseguir aquellos polvos mágicos que estimulan su mente y le dan energía haciéndolo sentir superior con la seguridad que no tendría sin tan extraordinario extracto.

O el fumador de tabaco que se ha vuelto prisionero de ese fuego creador propio, pareciera que se vuelve otra persona al sostener un delicado tabaco entre sus dedos que parecen temblar por tan increíble y relajante unión sintiendo que  el momento se detiene mientras la nicotina absorbida por los bronquios se expande irrigada por la sangre asta llegar al cerebro que con el tiempo se vuelve inmune  y pide más y más.

 O la persona  que  ansia el momento de abrasar con sus dedos aquel recipiente cilíndrico que contiene aquel reanimador elixir al que llaman café.

Exageraciones del mundo cotidiano o talvez casos aislados  en un mundo de posibilidades, personas esclavas de sus pasiones  o buscadores del éxtasis perpetuo, perversos en la búsqueda de su enteógeno “el dios interior” o como Cuauhtémoc decía el hombre ha venido a soñar y puede entenderse si pensamos en lo inmenso que puede ser un sueño

No le ha ocurrido que teniendo cerrados los ojos comienza a tener un sueño muy extenso y al despertar nota que solo han transcurrido unos minutos  o al contrario cuando tiene la sensación de que solo los serró por unos minutos pero al dirigir su mirada a la calle nota que ya ha transcurrido más de quien sabe cuántas horas. Hablando con una persona cálida el tiempo parece desvanecerse o por otra parte  en algún momento en el que se encuentra aburrido no ansiado que el tiempo transcurra rápidamente.

Esto puede deberse en parte los tipos de ondas cerebrales a las cuales estamos ligados sin saberlo  siendo estas cuatro que son:

 Beta ; (22 a 14 ciclos por segundo) corresponden al nivel de vigilia , al estado consciente bajo los efectos de estas ondas el cerebro vive en el marco del tiempo y espacio habituales. Los sentidos físicos están despiertos y la mente actúa con lógica  y razonamiento.

 Alfa ; (14 a 7 cps) las ondas alfa se inician en  los estados de relajación o sueño ligero. El cuerpo se calma y la mente entra en un estado de bienestar. El dialogo mental se reduce y es posible realizar visualizaciones. En el alfa el sentido del tiempo se disminuye.

 Theta ; (7 a 4 cps) en este estado la mente entra en relajación profunda. La imagineria mental se despierta con fuerza al mismo tiempo que el cuerpo se ase insensible al dolor se pierde el sentido de la corporeidad, del espacio, y que el cuerpo pierda conciencia de si. El sentido del tiempo desaparece por completo.

 Delta ; (4 a 2 cps) es el sueño profundo y el nivel en que la mente se conecta con la supraconsciencia y el mundo espiritual.

Sabiendo esto podemos entender porque en el pensamiento indígena la realidad visible y tangible no es la única que existe; sino que detrás de ella existen innumerables poderes que determinan la existencia del microcosmos; el hombre.

Partiendo de este pensamiento podemos darnos una idea de cómo fueron utilizados en la antigüedad los enteógenos para alterar la realidad de quien los usaba, ayudándolos a percibir aquello que sus mentes ni siquiera imaginarían, poder ver con sus cotidianos ojos, acostumbrados a las descripciones comunitarias del mundo. Y que con el tiempo se han vuelto más complejas hasta ahogarnos con la aparición de dioses ficticios como el dinero y  las apariencias, adormilando nuestros sentidos vendiéndonos ilusiones que solo podemos alcanzar si nos sentamos frente a una caja que recibe imágenes transmitidas desde lejos fomentando el sedentarismo haciéndonos perder las ganas de actuar. Viendo este lado de la moneda a quien debemos culpar del llamado “problema” de las drogas, si esta cultura se a enfrascado en luchas ficticias contra sus distribuidores llegando a satanizarlas de tal modo que en vez de que fueran una fuente de bienestar psicológico se a convertido en un “cáncer social” que afecta todos los estratos sociales de una cultura que perdió su sentido de dirección. Ya no se fomenta la imaginación  si no, los individuos mecanizados a los que solo se les da  indicaciones y las realizan sin preguntar. ¿A eso se le puede llamar futuro? Talvez teniendo a raya a las  mal llamadas drogas, pretenden evitar que despierten las conciencias o por otro lado pudiera ser que prohibiéndolas y ocultándolas solo estén destinadas a un cierto tipos de personas a las que se les pudiera clasificar como indeseables por no tener la cultura ni la información suficiente para poderlas utilizar correctamente y de esa forma seguir manteniendo esa imagen de enfermos que piden ayuda por haber caído en tan malignos brazos.

Marduk

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